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jueves, 22 de noviembre de 2012

LA ESTUPIDEZ HUMANA


“Hay dos cosas aparentemente infinitas: el Universo y la estupidez humana. Respecto al Universo no estoy seguro” (Einstein). “Todos los que parecen estúpidos, lo son. Así como la mitad de los que no lo parecen” (Voltaire). “¿Estupidez humana? Lo de humana sobra, realmente los únicos estúpidos son los hombres” (Goethe).

Tal como afirmó Goethe, es redundante hablar de la ESTUPIDEZ HUMANA. Y la gente que mejor la representa es la que primero salta en defensa de la inteligencia humana, cuando se la cuestiona. Pero no existe la estupidez fuera de nuestra especie. ¿Quién puede tildar de estúpido a un animal, un vegetal, un mineral, un astro, un alienígena o un dios? Nada más necio que negar o minimizar la estupidez humana, o considerarse totalmente libre de ella. El mal uso del inteligentísimo avance tecnológico, ¿no tiene al planeta al borde del desastre? Y pasando de lo colectivo a lo personal, ¿quién, incluyéndome, no ha hecho algo increíblemente tonto en su vida, o incluso repetido esa acción a pesar de sus consecuencias? Es verdad que hacer una idiotez o dos no nos convierte en personas estúpidas, y que la vida parece ser un aprendizaje basado en cometer errores para aprender de ellos, entre otras cosas, a perdonar y a perdonarnos por no ser perfectos. Pero no es menos cierto que la estupidez se manifiesta abundante y repetidamente a lo largo de nuestra historia. De hecho, el tema ha preocupado a la población más inteligente (incluyendo a los tres personajes citados al inicio), a causa de los altos costos que la estupidez representa para la humanidad. Voy a obviar la definición de estupidez -cada quien tiene la suya- pero sí formularé cinco postulados fundamentales planteados por investigadores del tema:

I. Es inevitable subestimar la cantidad de personas estúpidas: La actividad de la población inteligente y proactiva es entorpecida a diario y en el peor momento por la gente estúpida que ocupa lugares claves en el trabajo, en la calle o en la vida. Ocurre también que alguien que siempre hemos considerado inteligente, pasa de repente a cometer errores frecuentes y graves que cambian negativamente su existencia o la de otros, aumentando el número de las personas estúpidas, sin que valgan arrepentimientos tardíos. Ese factor variable del inteligente que de pronto actúa como imbécil o irracional impide cuantificar la población de estúpidos y asignarle un porcentaje fijo dentro de la humanidad. También puede darse, aunque con menos frecuencia, que una persona habitualmente necia pase a pensar y actuar de manera inteligente. Da y quita esperanza esta fluctuación entre inteligencia y estupidez. Pareciera que vivimos una existencia formada por dualidades, sueño-vigilia, bien-mal, negro-blanco, rico-pobre, creyente-ateo, estúpido-inteligente. ¿Sería estúpido dudar de nuestra realidad y pasar a considerarla como una ilusión o un sueño, tipo pesadilla?

II. La probabilidad de que alguien cometa una estupidez es independiente de su grado de inteligencia o de cualquier otra característica de esa persona. Nadie se considera a sí mismo realmente estúpido, y si se da cuenta de que lo es, resulta que ya lo está pensando desde su parte sana o inteligente. En su conocido libro Rebelión en la Granja (1945), Orwell dice que todos los humanos son iguales, aunque algunos son más iguales que otros en cuanto a su grado de estupidez. Tras prolongados estudios demográficos, el investigador Cipolla sostiene en su obra Alegro ma non troppo (1988) que la estupidez es genética y aprendida, pero que no está asociada a raza, sexo, nacionalidad, edad, profesión o nivel cultural. Curiosamente no menciona a la religión, la cual considero que no puede obviarse dentro del análisis de los factores que producen muchos casos concretos de la estupidez más elevada. Tampoco habla específicamente del militarismo o de las guerras, pero ¿puede existir algo más peligroso y estúpido que alguien armado y lleno de miedo o de ira, es decir, emocionalmente perturbado? Bueno, sí: las corridas de toros, el boxeo o el fanatismo de cualquier tipo, como otras tres muestras de los extremos a los que puede llegar la estupidez de nuestra especie.

III. La estupidez de la persona es proporcional al costo, pérdida o perjuicio que causa a sí misma y/o a otras. En tal sentido, el individuo estúpido admite cuatro clasificaciones que se interrelacionan, pudiendo la persona pasar de una a otra u ocupar varias, según el caso:

·         Estúpido Infeliz: aquel que se causa un perjuicio a sí mismo, mientras beneficia a los demás.

·         Estúpido Conveniente: aquel que se beneficia a sí mismo de manera pírrica, beneficiando a otros. Casi siempre esta clase de estupidez está sujeta a las circunstancias.

·         Estúpido Bandido: aquel que obtiene beneficios para sí mismo, perjudicando a los demás. Muchas veces tiene una relación fluctuante con el caso anterior y pasa a ser bandido después de convencer a otros de que es conveniente y beneficiarlos hasta un punto cuidadosamente controlado.

·         Estúpido Estúpido: aquel que causa pérdidas a otros, perjudicándose a la vez seriamente a sí mismo.

Si todos los integrantes de la sociedad perteneciesen por igual a una de estas categorías, la situación podría estancarse sin generar grandes daños para nadie; pasaría a ser una forma normal de vivir en sociedad sin que nadie se dé cuenta del mal común, al no contar con patrones comparativos. Sabemos por experiencia que nos podemos adaptar a una situación negativa, la cual pasa a ser considerada como algo normal o tolerable después de un tiempo prolongado. De igual manera, resulta sencillo habituarse a la estupidez. Pero cuidado: resulta nociva para la salud propia y ajena. Incluso, puede matar.

IV. El que no es habitualmente estúpido subestima el costoso error de relacionarse con uno que sí lo es. La falta de previsión del primero se ve acentuada por el hecho de que el comportamiento del estúpido es irracional e inesperado, y al inteligente le resulta difícil prevenirlo o entenderlo. Alguien completamente estúpido no sabe que lo es, y cree actuar adecuadamente a pesar de las consecuencias evidentes de su estupidez, que no puede o no quiere reconocer. Para él, el estúpido siempre es el otro. Por otra parte, el inteligente que se regodea creyéndose superior al estúpido, se le asemeja mucho. Y si trata de usar la idiotez ajena en provecho propio, comete un grave error, porque muestra un desconocimiento total de la naturaleza de la estupidez, que tarde o temprano pasará factura al supuesto inteligente. Éste, además, cuando usa al estúpido, le da la oportunidad de actuar más allá de sus límites y capacidades destructivas, sobre todo cuando lo coloca en posiciones de liderazgo o poder.

V. El estúpido, sea que mande u obedezca, generalmente representa el mayor peligro para la supervivencia de su sociedad. No deja ni se permite ver, oír, hablar y actuar con plena libertad y raciocinio. Eso explica por qué naciones con abundantes recursos materiales se hunden en la mediocridad y en la violencia, perdiendo valores fundamentales, mientras otros países menos ricos prosperan gracias a que su población inteligente sabe mantener a raya a la población estúpida, viciosa, codiciosa, facilista o ignorante, cuyos actos terminan perjudicando a la totalidad. En casos como éstos, el bandido-estúpido y sus similares manipulan a la incauta masa de los estúpidos-estúpidos, terminando por arruinar el país y su futuro, en su empeño de alcanzar beneficios a corto plazo. El afán del inteligente por denunciar la incongruencia o la irracionalidad de ese proceso de destrucción se estrella contra la estupidez general y contra la propia ingenuidad, al creer que con tales denuncias va a despertar la conciencia del estúpido para que deje de ser y de actuar como tal. Pensar que la persona estúpida sólo es peligrosa para sí misma o que actuará con mayor inteligencia si se le cuestiona con el “deber ser” equivale a rozar la candidez, muchas veces cercana a la estupidez misma. La adicción al poder, al placer o a la emocionalidad, cuando es exagerada y estúpida, se constituye en la base de todo el sufrimiento humano. De ahí que muchas filosofías de vida recomienden sustituir las adicciones por preferencias, los deseos por desapegos y la estupidez congénita o aprendida por la inacción, sea forzada o voluntaria.

Tal es el poder de la estupidez, motivo que justifica incluir el tema dentro de este blog para reflexión de sus lectores, estén o no a favor del planteamiento tácito del presente artículo: nos hace estúpidos el esperar resultados diferentes, cuando: 1- tratamos con alguien pertinazmente estúpido, y 2- nos empeñamos en seguir haciendo todo el tiempo lo mismo.

Termino recordando que, en provecho propio, resulta más conveniente apoyar la sagacidad que supone trabajar por el bien común, que caer en la estupidez del egoísmo. Por una razón elemental, aunque no siempre evidente: cada quien es una parte del Todo. Por ende, cuando beneficia a otro, se beneficia; al perjudicarlo, se daña a sí mismo. Finalmente, como lo que se resiste persiste, y es inútil negarla, procede que aceptemos la estupidez como algo real dentro del mundo y del ser humano, y que nuestro esfuerzo se encamine a erradicarla de nosotros antes que de los demás. Y tú, ¿qué opinas al respecto?
 

54 comentarios:

  1. No recuerdo ahora quién escribió que prefería un malo a un estúpido porque el malo, de vez en cuando, descansa y el estúpido nunca. Yo no diría tanto aunque, quizá, porque, en el fondo, no me parece que, entre maldad y estupidez, haya grandes diferencias, pues la gente estúpida, activa o pasivamente, directa o tangencialmente, suele resultar siempre dañina y, por otro lado, cuando hablamos de maldad en alguien que consideramos inteligente, tendremos que hablar también de una inteligencia pervertida. Creo que se halla en la ética personal, en el conjunto de los propios valores y principios, el peldaño que nos puede elevar sobre la necedad, la maldad o cualquier forma de inteligencia, al convertirnos en sabios.
    (Me alegro de que hayas "vuelto". Un abrazo)

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    1. Gracias, apreciadísimo Carlos. Sí, he vuelto, y me alegra que sea tuya la primera bienvenida. En cuanto a tu comentario, coincido contigo en que hay muy poco margen entre el perjuicio que deriva de la estupidez, sobre todo si no descansa, y el que realiza la maldad consciente de una inteligencia pervertida. Pasando a hablar de una inteligencia claramente nutritiva y bien empleada, he releído La Voz y El Fantasma Deshabitado en tu blog, que aprovecho para recomendar a los lectores del mío bajo el link www.museodeloshorrores.com. Eres mi ejemplo de un escritor excelente, además de amigo. Un abrazo desde Venezuela!

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  2. Einstein dijo:

    "Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana y no estoy seguro del universo."

    Hay mucha tela que cortar en este tema, cómo por ejemplo cómo la gente se deja engañar por los políticos y cómo se mantiene esta ilusión de que tienen elección.

    Como ejemplo hace 1.000 años todo el mundo sabía que la tierra era el centro del universo.

    Y el día de hoy todavía hay gente que niega la evolución.

    Es decir la estupidez humana es ENORME.

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    1. Gracias Daniel por tu aporte. Tienes razón, lamentablemente hay mucho más que decir acerca de la estupidez humana y lo lentamente que la humanidad evoluciona y aprende. Y entiendo que a veces pueda confundirse la estupidez con la ignorancia, aunque el disponer de mucha cultura teórica tampoco la descarta. En cuanto a los políticos, en su mayoría, bien para acceder a su posición pública, bien para mantenerla, se autocalifican dentro de las categorías de la estupidez-bandida o de la estupidez-conveniente,cuando su afán de poder y de lucro privan por sobre sus valores, sus acciones y su credibilidad. Tales ejemplos no existirían sin la masa que estúpidamente los apoya por egoísmo, por miedo o por ignorancia, las tres constantes que manipula la parte más oscura del ser humano. De ahí han salido, entre otras consecuencias nefastas, la situación mundial presente y pasada. Veremos qué dice el futuro. Un cordial saludo!

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  3. Algunas consideraciones de desacuerdo:
    1. La inteligencia y la proactividad no garantizan la no-estupidez. Quiero decir, no se excluyen. Y, aún más, es la estupidez de la gente inteligente la que merece la pena reflexionar. La otra estupidez, la de “gente estúpida” no reviste interés, no asombra, no interesa y es perfectamente predecible: sus acciones serán predominantemente estúpidas.
    2. El error, por su parte, no es del dominio de la estupidez –nuevamente el error fértil e importante–. Tampoco parece que pudiera asimilarse estupidez a irracionalidad. Éste elemento, así como la a-racionalidad son también elementos de la indeterminación y el caos que es, constitutivamente, el fondo del cual surge el orden y, en este sentido, también la inteligencia. Son polares y no excluyentes. No opuestos sino polares.
    3. Así mismo, atención con las “dualidades”, el dualismo es responsable de mucha de la estupidez moderna porque reduce la complejidad de la existencia a un maniqueísmo que quiere una simplificación imposible y que no deberíamos ni siquiera desear.
    4. Atención con el boxeo, las corridas de toros y otras muestras de la violencia y las pulsiones agresivas: un hombre totalmente pacífico o bueno es imposible y si la sociedad no deja válvulas de escape, podría ser peor la cura que la enfermedad. Que no nos guste la violencia es una cosa, y otra que sea suprimible o que su expresión sea solo expresión de estupidez.
    5. Sobre el “estúpido infeliz”, la Madre Teresa, ¿cae aquí? No le importó sufrir penurías si ayudaba a otros, ¿es estúpida? No se. Yo dudaría en admitir eso.
    6. Finalmente, ¿qué es un estúpido? ¿no es ésta una “definición” histórica y social? Si colocaran a cualquiera de nosotros en la Grecia del siglo IV a.C., ¿pasaría por estúpido o por inteligente? No se, me parece que si Sófocles mirara al más exitoso y brillante representante de la sociedad de hoy ¿quién es?, simplemente sonreiría… y, si le pedimos que nos diga su nombre, a lo mejor sería Donald Trump… Cuidado con las definiciones a-históricas… No existen y son generalmente prejuicios que impiden comprender.
    7. Freud decía que no hay inconsciente estúpido… ¿qué querría decir con esto?

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    1. Gracias Miguel por tu comentario. Lo respondo comenzando por su parte final, recordando que conceptualmente ni Freud ni nadie puede asignar contenidos estúpidos o inteligentes al inconsciente, sin negarlo; ex-profeso no definí la estupidez dentro del artículo, apuntando que cada quien tiene la suya, y leí con placer la que asocias con Sófocles, aunque en nuestros tiempos resulte a-histórica . El juicio de términos, en este caso el que distingue entre estupidez e inteligencia, justificaba la creencia verdadera en los juicios aristotélicos de la lógica clásica. Hoy día, no. Pero sería estúpido por mi parte seguir justificando mi desacuerdo con tu desacuerdo, y sólo quiero aclarar que, conociendo tu calidad personal e intelectual, no deseo que ningún lector confunda tu aporte con una elegía a la estupidez, sino con tu aceptación de la misma como parte de la totalidad y del caos emergente; pero no puedo dejar de señalar que las válvulas de escape social, como son las corridas de toros o el boxeo, ni han servido en lo más mínimo para eliminar la violencia, ni añadido a a la experiencia humana otra cosa que su indiscutible barbarismo, crueldad y sadismo. Ya la tecnología ha provisto de desahogos a dicha violencia (para no tener que sanar sus causas, que le suponen grandes fuentes de dinero y de poder), reemplazando los antiguos juegos circenses con el cine de efectos especiales o con el internet, entre otros ejemplos. En cuanto a Teresa de Calcuta, estoy de acuerdo contigo: nadie puede calificarla de estúpida, considerando lo inteligentemente que manejó a los medios publicitarios y a las figuras públicas de su tiempo para realizar su labor voluntaria y merecer el Nóbel. Disfruté mucho con tu comentario y, como siempre, aprendí de tí, una deuda grata de llevar. Saludos!

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    2. Con el permiso de Gustavo (autor de este excelente artículo), me gustaría opinar sobre el comentario del Sr. Aponte; tomando cada uno de los puntos según fueron enumerados:
      1.- Ciertamente la inteligencia no garantiza la no-estupidez, y eso lo aclara el autor. Sobre que la estupidez de la “gente estúpida” no reviste interés es sólo una apreciación del comentarista (Sr. Aponte), ya que este artículo describe todas las tipologías y fue potestad del autor hacerlo así.
      2.- En desacuerdo con que “el error no es dominio de la estupidez”. En mayor o menor grado una estupidez puede estar asociada a algún error humano, y si éste es estúpido ambos se relacionan.
      3.- No entiendo el comentario sobre “atención con las dualidades”, me parece una apreciación algo sobrada. El autor nombró la dualidad con ejemplos y como parte de su argumento para describir la fluctuación entre inteligencia y estupidez. Si eso no es dualidad, ¿qué es?.
      4.- Un hombre totalmente pacífico o bueno es imposible, así como totalmente inteligente. Si como humanos permitimos dejar “válvulas de escape” ante la barbarie reconociendo el hecho de que no somos “totalmente” inteligentes sólo demostraría nuestra capacidad de cometer estupideces.
      5.- Según el autor, el “estúpido infeliz” es “aquel que se causa un perjuicio a sí mismo, mientras beneficia a los demás”. En este sentido, la madre Teresa fue una ‘estúpida feliz’ (no infeliz), ya que benefició no sólo a los “pobres más pobres”, sino a la iglesia a la que ella misma pertenecía. No es un secreto que la madre obtuvo cuantiosas ganancias provenientes de donaciones que bien le sirvieron a ella y al clero, todo producto del “sacrificio” de viajar en primera clase y alojarse en los mejores hoteles de las ciudades que visitó.
      6.- Me parece nuevamente arrogante la apreciación: “cuidado con”… No tiene coherencia el planteamiento de que: “las definiciones a-históricas no existen y son generalmente prejuicios que impiden comprender”. En todo caso, cualquiera puede pasar por estúpido, ya sea que colocaran a un hombre contemporáneo en la Grecia A.C. o que un griego de esa época llegara al contexto actual. En ambos casos podrían verse ridículos por los otros, y quizá hasta estúpidos. Pero entonces la estupidez no estaría ceñida a las acciones sino a la simple apreciación visual.
      7. Sobre Freud, que no fue nombrado por el autor, ¿por qué está en la lista de “desacuerdos”?
      Finalmente, me gustaría saber si hubo algún punto de acuerdo. Pareciera que el Sr. Aponte sólo se abocó a criticar y no valoró el excelente trabajo de Gustavo.
      Saludos.-
      Rafael Baralt

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    3. Jejeje te agradezco Rafael la defensa que me haces, valorada por el aprecio mutuo pero innecesaria en este caso, por tratarse de un blog de libre pensamiento -lo que implica libertad de expresión- y porque es mi responsabilidad que entren libremente y luego permanezcan publicados los aportes de cualquier lector. En cualquier caso, dado que conozco al Sr. Aponte, doy por hecho que el comentario que has hecho en relación al suyo será analizado en cada punto y agradecido por él. Pues indudablemente parte de la inteligencia aplicada a la vida no teórica consiste en poder vernos a través de los ojos de los demás, y crecer con ello desde una interacción predominantemente positiva. Un abrazo.

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  4. Refrescante artículo...

    Leí una novela que me llamó la atención el título: "La conjura de los necios" (de Toole, John Kennedy) es una obra ácida y muy divertida donde podemos ver a su protagonista Ignatius J. Really con quien enseguida algunos nos identificamos por serlo o por deber serlo muchas veces, donde saco la conclusión que la sociedad se merece eso mismo. Si los estúpidos levantasen el vuelo, ocultarían el Sol...
    Tu artículo me ha hecho recordar las andanzas de Ignatus y su mundo de necios (El nuestro de cada día)y no dejo de sorprenderme el cada vez más numeroso y posicionado grupo de necios.
    Dices:
    Estúpido Infeliz: aquel que se causa un perjuicio a sí mismo, mientras beneficia a los demás.
    Dices:
    · Estúpido Conveniente: aquel que se beneficia a sí mismo de manera pírrica, beneficiando a otros. Casi siempre esta clase de estupidez está sujeta a las circunstancias.
    (¿Podemos meter en estos apartados a los héroes y demás seres benéficos que aportan beneficio a la sociedad en detrimento propio (aunque su recompensa sea en el Cielo)?

    Dices:
    · Estúpido Bandido: aquel que obtiene beneficios para sí mismo, perjudicando a los demás. Muchas veces tiene una relación fluctuante con el caso anterior y pasa a ser bandido después de convencer a otros de que es conveniente y beneficiarlos hasta un punto cuidadosamente controlado.
    (En este ya claramente identifico a muchos de mis dirigentes políticos :-) )

    Me ha gustado como siempre lo que escribes...
    Un cordial saludo
    Ávalon

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  5. Mi apreciado Avalon, qué placer volver a verte, o más bien, a leerte. Tu comentario también ha resultado refrescante y fiado de ti disfrutaré la obra de Toole, mientras pienso en la nube de necios posada en tierra y capaz de ocultar el sol :) Aclaro que las clasificaciones de los estúpidos no son mérito mío, pues lo tiene la autoría de Cipolla. En cuanto a los "mártires", sobre todo los de tipo religioso, actúan como tales buscando una recompensa o llamar la atención humana o divina, así que, sea o no estúpido su comportamiento a los ojos de otros, están usando su vida y sobre todo su cuerpo con la libertad de decisión que cada quien tiene para arruinarlo o enaltecerlo, acertada o equivocadamente. Será cuestión de pasar al otro lado para comprobarlo. Yo no tengo madera de mártir, así que el cielo reservado a esa clase de personas me seguirá siendo después de mi muerte tan ajeno como ahora. Espero encontrarte dentro de mucho tiempo en el mío, que te aseguro será más divertido. Un abrazote!

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  6. Otro gran tema bien tratado,Gustavo.Tu blog es de los mejores por lo que aporta,no hay duda.Lei los otros comentarios y todos me dejan algo para pensar.¿Se me ocurre que en tu articulo falto por nombrar el caso de la pedanteria intelectual,o es que acaso no forma parte de la estupidez?Siempre he creido que no hay nada mas inutil que estar discutiendo teoricamente mientras la vida pasa y la realidad cambia.Yo pienso que para conocer sobre la luz hay que saber por lo menos lo minimo sobre la oscuridad,y por lo mismo es bueno saber sobre la estupidez o Einstein y otras mentes brillantes no se hubiesen ocupado del tema para darnos la luz de su inteligencia.Seria pues estupido dejar de reconocer la estupidez o la maldad o la inconciencia,esperando que desaparescan simplemente porque nadie se le ocurre mencionarlas.Disfruto mucho tu blog,gracias.

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  7. Gracias Carolina. Si mi blog resulta nutritivo e interesante, es porque bebo de otras fuentes y procuro ser objetivo y veraz en lo que escribo, además de enriquecerme con el aporte de mis comentaristas. La estupidez, como la inconsciencia, se puede mostrar de diversas maneras, lo importante es reconocerlas en uno mismo y desecharlas como máscaras que siempre terminan resultando costosas e inútiles. Saludos!

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  8. Tristemente tu planteamiento es un una realidad, la miseria humana que obstaculiza el crecimiento y desarrollo individual y colectivo afecta de manera directa una convivencia social equilibrada, critica y participativa. Coincido contigo en que no se debe desfallecer en la búsqueda de bien común, así mismo considero que el principal frente de lucha debe ser desde el seno familiar, lo principios y valores transmitidos a nuestros de hijos por medio del verbo y el ejemplo de vida constituyen la esperanza para construir una sociedad como l a que soñamos. Felicitaciones me parece un excelente tema de reflexión. @lamon

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  9. Pedro, es un placer darte la bienvenida a este espacio de lectura y compartir reflexivos, porque eres un defensor de valores prioritarios en los que también creo y por los cuales lucho. Dices en tu blog “No podemos proteger a nuestros hijos de la vida.Por lo tanto, es esencial que los preparemos para ella”(R.Dreikurs). El mayor reto de cada ser humano es amarse adecuada y suficientemente a sí mismo, y luego a los de su entorno inmediato, que por algo, como familia sanguínea o elegida, están allí formando parte de su mundo y de su aprendizaje. Es una tarea ardua por la misma vinculación, y a la vez el mejor de los escenarios posibles para lograr hacer del individuo un ser socialmente funcional. Así que concuerdo contigo y con todos los que dan su justo valor a la familia, y son capaces de entender que el hecho de pertenecer a la que le corresponde supone un don y un reto, un recurso y una responsabilidad. Mi cordial saludo y hasta la próxima en este que también es tu blog. Gustavo

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  10. Me parece una estupidez ponerse a hablar de la estupidez humana. Eso no la va a eliminar de la tierra y creo que el autor debería seguir la linea de temas que venia siguiendo en el blog, es lo que creo y no tengo reparos en decirlo porque es bueno en temas como la conciencia y otros y tambien sus tuit son de lo mejor.

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  11. Gracias, anónimo, por el elogio entre líneas que contiene tu comentario. Es tu derecho considerar estúpido que otro hable acerca de la estupidez, así como el mío es hablar acerca del tema que quiera, dentro de la libertad ceñida al respeto y la objetividad que caracterizan mis aportes. Desde ambos, y con buena intención, te sugiero no volver a decir algo sin reparos y desde el anonimato. Cuestión de autenticidad y de congruencia,¿vale? :)

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  12. ¡Excelente articulo con su chispa de humor! @MarioOrtiz

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  13. Gracias por tu comentario, Mario, y bienvenido al blog donde se habla de la diversidad sin olvidar el humor :)

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  14. A mí lo que me gustó mas del artículo es el título y la foto que lo cierra, con la tipa falsa al lado de la normalita, bueno también lo que dices en medio de los dos. Saludos. Marta Piñango

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    1. Gracias Marta. No te pasó desapercibida la foto de cierre y el mensaje que transmite, ejemplo claro de la estupidez humana, que se siente atraída por lo falso aún sabiéndolo. Bienvenida al blog.

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  15. Mi querido amigo, un tema para nada banal, toda vez que la estupidez comienza por el propio reconocimiento. Si somos inteligentes debemos reconocer que hemos cometido estupideces en más de una ocasión, lo cual no indica que seamos estúpidos como un calificativo que nos represente del todo. Para mí una persona estúpida es aquella que, independientemente a la tipología o clasificación que encaje, comete sistemáticamente estupideces con o sin conciencia de ello. Pero debe haber alguien que desde afuera lo vea y lo identifique, ya sea para darse cuenta que el otro es estúpido porque hace cosas que uno no haría o por reconocer su propia estupidez comparada con la de otro. En conclusión, todos hemos sido estúpidos por el sólo hecho de ser humanos, y sólo la frecuencia de esos eventos son los que dictaminarán si calificamos como completamente estúpidos.
    Te felicito por la manera respetuosa como trataste este tema, quizá poco digerible para los que se sienten infalibles al respecto, lo cual es imposible.
    Un abrazo fuerte amigo mío.
    Rafael

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  16. Agradezco nuevamente tu valioso aporte, Rafael. Es innegable que el estúpido requiere la presencia del inteligente, y viceversa, para poder calificarse como tal. Sin patrones comparativos no podría subsistir el estilo de vida humana con el que estamos familiarizados. Ninguna persona es una isla autosuficiente, me gusta pensar en la humanidad como en un archipiélago cuyos islotes cambian y se reemplazan contínuamente, dentro del proceso que llamamos vida. Algunos mientras flotan parecieran guardar más afinidad entre sí, y paulatinamente se van uniendo a otros que también se les asemejan, formando pequeños continentes que recuerdan a Pangea. Tal vez la evolución humana consiste en que algún día nuestra especie vuelva a ser Una, rica y variada pero sin conflictos internos. Gracias en mi caso por ser parte de esta posibilidad. Y por aumentar el número de opiniones que ha merecido este tema, que por su misma naturaleza pensé que sería muy leído (como lo prueba el registro de visitas interno del blog) pero menos comentado. ¡Porque exige valentía hablar de algo que atañe a todos, sin excepción! :)

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  17. "...la religión, la cual considero que no puede obviarse dentro del análisis de los factores que producen muchos casos concretos de la estupidez más elevada."

    Gustavo, como todos tus posts, está excelente, con tu permiso lo pondré en el twitter.

    Saludos

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  18. Es un honor que mi material sirva al tuyo en el fin común de hacer de este un mundo más racional y libre. Siempre me anima saberte dentro de él. Un abrazo!

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  19. Hola Gustavo. Como siempre pones un tema original y lo trataste como se debe, valientemente. A mi no se me hubiera ocurrido hablar de la estupidez humana porque es como tabú que la persona hable de lo malo que tiene y ademas ante un público desconocido, generalmente hablamos y criticamos lo malo que tiene `el otro´ tapando lo de uno para evitar ataque y rechazo. Ya veo que en tus comentarios te han atacado y defendido, eso también es lo que pasa en estos casos, pero debes estar divirtiendote mucho con todo esto y te felicito por eso y por lo que logras con tu blog. Mi gente leyo tu post pero no es de comentar escribiendo sino de boquilla, les encantó. Hasta la próxima con un abrazo.

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    1. Hola amigo. Es divertido hablar de tabúes, tienen el encanto de la novedad hasta que dejan de serlo. Me alegra que a ti y a tu grupo les haya gustado mi artículo. Mientras cuente con lectores tan agradables y la actividad me resulte nutritiva y útil a alguien, seguiré desarrollando este blog. Abrazo! :)

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  20. Interesante tu blog! Un abrazo! @RubioSalva

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  21. Gracias amigo, me alegra ver como Blogger y Twitter se confabulan para darme abrazos y hacerme sentir bien, a cambio de mis letras. Hasta siempre!

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  22. Está claro, que la estupidez, es una condición humana, sin la que no existiría la sensatez y la cordura. El único problema que le veo yo, es que los estúpidos solo ganan, cuando los sensatos callan. Si los sensatos y cuerdos, no callasen (por egoísmo, miedo o conveniencia), seguro que habría menos estúpidos.

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  23. Es muy sabia tu conclusión, Fran. La asertividad y la comunicación oportuna y adecuada del inteligente es el único freno al ventajismo y al daño asociados con la estupidez. Gracias por participar en el blog y mi bienvenida cordial a todos tus aportes. Un abrazo! Gustavo

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  24. Gustavo..interesante articulo,coincido en que muchas veces hay una tendencia a subestimar a la cantidad de personas estùpidas, asì como debemos aceptar la estupidez como algo real dentro del mundo;pero tambièn considero que existen algunas personas con una gran carga genètica de estupidez cuyo grado se podrà incrementar o disminuir de acuerdo a una serie de factores como educaciòn, entorno familiar....entre otros.
    Asì mismo pienso que una cosa son los ACTOS DE ESTUPIDEZ que todos hemos cometido a lo largo de nuestra existencia y otra es SER ESTÙPIDO...todo varìa de acuerdo a la intensidad, frecuencia y consecuencias negativas de dichos actos, y entre ellos y en cada uno de ellos existen muchos matices.
    En el postulado II haces incapiè en "que curiosamente no se menciona la religiòn como uno de los factores que producen casos concretos de estupidez mas elevada"..."tamoco el militarismo.." pero tampoco la ideologìa polìtica,la condicion socioeconòmica,..
    Ahora imaginate lo siguiente: un ateo puede considerar estùpido a un cristiano porque para el no tiene sentido y es una pèrdida de tiempo alabar a Dios en un templo.; asì como un creyente puede considerar estùpido a un ateo porque no cree en Dios..y asì como ese miles de ejemplos en lo politico, cultural....A lo que me refiero es que todos tenemos pedacitos de verdad y cuando solo miramos con los cristales de nuestra ideologia, o formacion cultural, religiosa...existe la tendencia a catalogar como estupidos a los otros pero como una manera de descalificar. Lo grave radica cuando el grado de estupidez es tal que generan consecuencias negativas para todos. Es por eso que pienso que sin perder nuestra individualidad somos parte de un todo...y debemos buscar la manera de prevenir los estragos de la estupidez..
    Te felicito por tu creatividad y sobre todo por el gran respeto que mostraste al plantear tan interesante tema y responder las crìticas...

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  25. Gracias Geraldine, valoro muchísimo tu comentario y lo agradezco en nombre mío y de mis lectores. Tomo entre tantos de sus aportes el asociar discriminación y fanatismo con muestras de estupidez, que ésta es dañina en tanto sea perjudicial y no per se, y que puede paliarse con la educación, el apoyo y el ejemplo. En cuanto a la persona cuya genética la hace ser estúpida, para mí es víctima merecedora de ayuda, jamás culpable. Definitivamente, ningún ser humano es una isla, sino parte de un conglomerado de archipiélagos en el mar de la vida, como dice una buena amiga, a quien muchos encuentran cursi, pero a la que yo considero una inteligente poetisa. Un beso y siempre bienvenida a este tu blog. Gustavo

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  26. Comento según leo este divertido artículo (tan divertido como comentarlo)… en serio.

    No puedo, sino, sonreír porque la humanidad está retratada en tu artículo (siendo los más notorios los estúpidos estúpidos mientras que a los otros se les tiene compasión (mal entendida) y miedo). La foto final es la estupidez-consumista.

    La estupidez es oligofrenía superior, así, se puede utilizar como una forma para clasificar al intelecto humano y a sus capacidades (junto con la idiotez e imbecilidad) pero su utilización extendida y fácil lo han relegado a un insulto.

    Como añadido, la torpeza en todo sentido es una muestra de estupidez porque está presente -es natural- en personas fronterizas y con retardo (de ahí la clasificación de oligofrenías).

    Sobre la dualidad, el balance es eterno y total en el espacio-tiempo, así, esta vida es una ilusión aunque la consideremos real por lo que puede decirse -estúpidamente… je je… estúpidamente como esas risas escritas-, que fluctuamos en realidad-ilusión de forma constante, claro que bajando el nivel: del Todo a lo mundano.

    La religión produce muchas estupideces tal como la política, leyes y economía, por lo que califico a la sociedad como estúpida por tener sus pilares en esas cuatro estupideces que niegan la real naturaleza de nuestras existencias.

    Además, cuando no se quiere parecer estúpido y se está en desacuerdo mencionando al caos en un comentario pseudo-intelectual… pues, no se entiende que el caos es una colección de órdenes, tantas que nuestra "estúpida" mente no las puede manejar… a mí sí me parece, ese comentario, una elegía a la estupidez porque la torpeza está presente debido a su escaso entendimiento (la lógica domina junto con la teorización y eso no puede terminar, sino, en estupidez).

    Como siempre, fue muy grato leer tu escrito.
    Un gran abrazo.

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  27. Mi querido Víctor, me he reído y vuelto a reír leyendo tu comentario tantas veces como nombras en él la palabra "estupidez" o sus derivados. Pero también me ha hecho pensar desde mi lado inteligente. Comparto aquí un deseo estúpido aunque sincero -como casi todo deseo- para ver si me lo conceden estas energías navideñas: que un día puedas visitarme en Venezuela, para disfrutar largas horas de amena charla acerca de este tema y cualquier otro de los tantos que nos interesan o que forme parte de la variedad de reflexiones que compartes en tu magnífico blog SER NOSOTROS MISMOS y que justifican su título. Un fuerte abrazo y nos seguimos leyendo :)

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    1. Gracias, Gustavo. También lanzo al Universo el deseo de encontrarnos en Venezuela (sólo conozco Margarita)... pero con la advertencia de que no hablo. Suena, igualmente, estúpido -aunque con sonrisa- pero la Vida dispone y se dará lo que se tenga que dar. Mientras, a seguir escribiendo para el mismo Universo, que dispone y hará llegar todo a su destino ya escrito. Un fuerte abrazo!

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    2. Valoro cada aporte tuyo, amigo, y ya que compartimos época y universo, sigamos escribiendo el destino con nuestras reflexiones, compartiéndolas y ayudando a un mundo mejor. Ese es el lenguaje que hablas y que escucho, con sumo agrado. Si hemos de vernos, así será. Honro que existas. Otro abrazo para tí!

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  28. Estoy de visita por tu blog; interesante, eh... @tuitologa

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  29. La ciencia es la que estudia la forma de no hacer de ella una guerra, lo estúpido, es quizás una locura no elegida o elegida como forma de que la ciencia, note como se ven las cosas, fueran del campo de la ciencia como dice por un amigo mio, creamos nuestra ciencia, igual que la destruimos o la desgastamos como la misma estupidez, aunque de ella sea una elección.

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  30. Gracias por comentar. Como bien dices en tu espacio, "dejar dudas es dejar huellas". Con tus palabras me dejaste la duda acerca de la ciencia,si es lo opuesto a la estupidez o algunas veces parte de ella. Un saludo que llegue hasta tu hermoso país! Gustavo

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  31. Muy interesante el artículo. La estupidez es lo contrario a la inteligencia o a la negación de preguntarse. Nos leemos... @DisertacionesEs

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    1. Gracias por tu comentario, Agustín, en todo de acuerdo con él. Un abrazo y desde ya, felices fiestas y un estupendo Nuevo Año, si no se acaba el mundo al final de éste. :)

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  32. Hi, Gustavo. Good for you, yours is the nicest blog...SPREAD THE CONCIENCE OF STUPIDITY!! Cause only in this world...
    ...do drugstores make the sick people walk all the way to the back while healthy can bye cigarettes at the front.
    ...do people order double cheeseburgers, large fries and a diet coke.
    ...do they have drive-up ATM machines with Braille lettering.
    In the other hand: Why are they called "apartments" when they are all stuck together? Why do they sterilize the needle for lethal injections? If flying is so safe, why do they call the airport "the terminal"? Stupidity is older than us... Why didn´t Noah swat those two mosquitoes? One of their children is fucking me right now. Hugs & kisses! BEA :)

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  33. Hi, dearest Bea. Why do you have sent a comment in English instead of do it in Spanish? That is... no, I don´t like to spread the stupidity anymore :) Gracias por comentar añadiendo esos excelentes ejemplos de la estupidez humana, amiga. Te deseo un Diciembre con menos frío y ningún mosquito allá en en Canadá. Un cálido beso de tu amigo de siempre y hasta siempre! Gus

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  34. Ya había leído tu artículo hace días pero he querido volver a hacerlo. En nuestra sociedad, hay mucho estúpido suelto, pero así la vida no resulta tan aburrida. Quizá la estupidez humana nos quede arraigada ya desde la infancia. La educación que se recibe en el colegio me parece de suma importancia.
    Saludos desde España, también te invito a pasarte por mis blogs de cuentos y minificciones.

    (cuentos enredados) http://lacajadeloshilos.tumblr.com/

    (minificciones) http://mielenlanevera.megustaescribir.com/

    Beatriz CE (@MiniFicci)

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  35. Gracias por tu aporte, amiga Beatriz! Tu espacio es absolutamente refrescante, lo recomiendo a mis lectores. Tienes razón, el adiestramiento en la estupidez comienza desde temprano, y la educación escolar tradicional es parte de él. Un abrazo desde Venezuela y felices fiestas.

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    1. Gustavo, enhorabuena por tu blog y a todos por vuestra participación.
      Al hilo de lo que comentáis, me viene a la memoria la siguiente frase: “ Fuimos creados para la grandeza pero programados para la mediocridad “.
      ¿ No os parece que todos, en mayor o menor medida, nos hemos visto afectados por esta programación ?
      Venturoso y próspero 2013. Un saludo desde España.

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    2. Gracias por tu presencia aquí, Iñigo. Toda persona inteligente en algún momento se plantea la reflexión que nos brindas en tu comentario. Pareciera que la distancia entre la grandeza anhelada y la mediocridad de la vida y de los hechos reales se convierte en tensión y en frustración para la inmensa mayoría humana de todos los tiempos. Por eso importa llenar ese vacío con buenas obras y reflexiones que nos inciten a dar lo mejor de cada uno, por el bien personal y común, así sea a través de un blog. Un fuerte abrazo desde Venezuela y cuando lógicamente pase y quede atrás como otra tontería injustificada el Fin del Mundo pronosticado por oportunistas y profetas del miedo para mañana 21 de Diciembre, te deseo junto a los tuyos que vivas este Nuevo Año 2013 en paz, felicidad y plena realización, durante cada una de sus horas. Gustavo

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  36. Luego de leer tu artículo no puedo dejar de pensar que ayer, 5 de enero, ví muchos estúpidos bandidos en la Asamble Nacional, queriéndose hacer pasar por muy inteligentes o vivos, cuando en realidad lo que estaban haciendo es el estúpido estúpido. Lo prometido es deuda: Tu regalo de Reyes. Un beso inmenso Gustavo

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    1. Gracias querida! Feliz Día de Reyes también para ti. Tienes razón, en nuestro medio el estúpido-estúpido con su villanía y típica necia viveza criolla abunda como ningún otro, y es el prototipo social responsable de cuanto sufre política, social y económicamente este antaño acogedor, rico y seguro país. Pero, por la Ley del Cambio, hasta a lo malo le llega su cese, como a cada año le llegan sus Reyes y a cada cochino su hora. Otro besote de vuelta. Gustavo

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Ojo Gustavo tu blog me ha parecido interesante sin embargo no puedo entender muy bien ese comentario que haces pues culpas a un grupo que no es de TU gusto de que un SISTEMA que no es de MI gusto siga avanzando en NUESTRO MUNDO, un sistema donde lo humano tiene precio en vez de VALOR, donde se justifica el daño a lo ecológico, donde La Guerra es la mejor forma de robar, donde se usan los derechos humanos para violar lo humano, donde la corrupción se justifica y enseña y hasta se muestra como necesaria, donde "los 225 personajes más ricos del mundo acumulan una riqueza equivalente al 47 % de la población total, bueno y muchas cosas mas... Después dices que por la ley del cambio hasta lo malo le llega su cese... Pero si piensas meter en ese lugar algo que no posee VALORES, algo que le encanta ese SISTEMA y que lo impulsa y defiende, tu me dirás ¿qué lógica tiene ese cambio? recuerda "El ojo que ves no es ojo porque tu lo veas es ojo porque te ve"... Bueno DIOS TE BENDIGA

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  37. Resulta agotador luchar contra la estupidez humana, tambien contra la propia (X. Luis Manteiga Pousa)

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  38. La estupidez ni se crea ni se destruye, solo se transforma (Luis Manteiga Pousa)

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